Llega a tu meta

llega a tu meta

Hola a todos, en esta ocasión quiero contarles una historia que espero les ofrezca una reflexión.

Esta historia es acerca de como una pequeña decisión puede abrirnos una gran puerta.

El mejor amigo de mi papá, Tomás, creció en una casa muy humilde pero siempre excesivamente trabajadores y responsables. Aunque la vida no les brindó la “suerte” necesaria para poder tener lujos. Tenías las herramientas necesarias para tener lo básico. Les dio cerebro y manos y la mejor herramienta, el esfuerzo.

El padre de Tomás, se esforzó mucho para que sus hijos pudieran tener educación y no faltara comida en casa. Su padre era comerciante y cada cierta cantidad de años, tenía que cambiar completamente el tipo de mercancía que vendía porque los intereses de las personas cambian con una fuerza impresionante.

En cierto momento, el optó por vender lámparas de lava y acuarios de luz. Este negocio le dio muy buenos resultados, y con su esposa y sus dos hijos, logró tener una vida más cómoda.

El negocio comenzó a crecer, los dos hermanos concluyeron la universidad y permanecieron trabajando en el negocio del padre.

La situación permaneció así por muchos años, ambos hijos comenzaban a crear sus respectivas familias. Su padre había enfermado y fallecido y ellos eran los completos responsables del negocio que aún mantenían, y que, además de una gran cantidad de diferentes modelos de lámparas que vendían su producto estrella eran las lámparas led.

Tomás pensó que al tener una familia, tendrían más gastos, por lo tanto; era necesario aumentar las ganancias, así que le comentó a su hermano Ernesto, ampliar el negocio, apuntándole a negocios más grandes.

Ernesto estaba muy cómodo con la vida que llevaba y creyó que al intentar cambiar su target, podrían desestabilizarse un poco y eso no le parecía nada bien.

El amigo de mi papá, Tomas, no quitó el dedo del reglón y esto ocasionó una fuerte discusión entre los hermanos. Una discusión que por interés propio terminó separando el negocio en dos partes iguales.

Tomás siguió un plan que había estado realizando y tal y como se lo comentó a Ernesto, dirigiría las ventas a un sector más difícil de abarcar pero más beneficioso y remunerable.

Fue así que Tomas, comenzó a realizar sus ventas en grandes fábricas, hoteles, restaurantes y otros negocios. Comenzó a vender lamparas industriales led. Este cambio que hizo, requirió algunas bajas y mayor esfuerzo pero siguiendo su plan, logró posicionarse muy bien entre la competencia.

Ahora la empresa de Tomás tiene un capital millonario que incluso cotiza en la bolsa de valores mexicana y es conocido en todo el país. Por supuesto, no le dio la espalda a su hermano y ahora han vuelto a trabajar juntos.

Es muy importante nunca conformarnos con la comodidad en la que nos sentimos seguros, protegidos. Marquemos una ruta y demos todo en el camino por siempre estar y ser mejores, como la pequeña empresa del Hermano de Tomas que se llama Ki Universal y se ve que cada día va hacia adelante.