Cumpliendo sueños

cumpliendo sueños

Yo sé que mi última publicación fue algo triste, que tal vez hablar de personas muertas no sea algo muy propio para este blog llamado la casa de acampar de los cuentos, pero incluso las historias tristes son parte de la vida, no todo puede ser parques de diversiones y cosas emocionantes como el Rally Guanajuato 2017.

Honestamente pienso que la vida no sólo es cosas alegres, también el dolor es necesario de vez en cuando para recordarnos de lo frágil que es la vida y que por mucho que querremos ser todo alegría y paz, también existen momentos en los que necesitamos de un poco de tristeza.

Tal vez es que todavía estoy algo sentido, bastante triste por recordar la triste partida de mi tío Everardo, pero la vida continúa, tal como ocurre con la película de El Rey Leon, la vida tiene un ciclo donde todos nacemos vivimos, experimentamos y crecemos para dar paso la siguiente generación de personas que nos suceden.

Yo no sé si ustedes son padres de alguien, particularmente yo todavía no tengo hijos, no me he casado y no creo que haya tenido alguna relación sin preservativos que me ocasione preocuparme por mi situación parental, sin embargo, todas las personas que tienen un niño parecen de lo más felices, emocionados y aliviados de tener a alguien a quién amar y adorar.

Es muy bello tener un niño entre tus brazos, especialmente si ese niño es tuyo. Al ver la cara de emoción de mis hermanos cuando tienen a sus niños por primera vez entre sus brazos no puedo evitar contagiarme de su emoción y deseo de ver a su pequeño niño o niña creciendo y entregarles todo lo que tienen, todo lo que son y todo lo que su vida contiene.

Algún día espero tener un niño entre mis brazos que pueda llamar como propio, pero hasta que ese día llegue mi mayor orgullo será siempre mi trabajo en doctor auto y mi terreno en Tlaxcala que estoy utilizando para construír mi casita.