La historia de mi padre

dulceria

Hoy les voy a contar una gran historia. La historia de cómo mi papá estuvo en su mejor situación económica, después lo perdió todo para volverlo a ganar.

Deben saber que mi papá jamás terminó la preparatoria sino hasta después que yo nací, por lo que no sabía ni el uso de los servicios contables de cualquier despacho de contadores ni sobre sus finanzas, así que para él era muy fácil pensar que sus ingresos serían inagotables. Tristemente no fue así.

Todo el mundo debe saber que para tener un negocio exitoso se debe de tener un poco de visión sobre tus finanzas. No debes ser Marcus Limonis (protagonista del programa El Socio que antes de invertir en un negocio revisa sus ingresos detalladamente), para darte cuenta que no puedes gastar más de lo que ganas, sino que tienes que tener un balance entre tus ingresos y egresos para obtener mayores dividendos a mediano y largo plazo.

Pues mi papá jamás pensó en eso. Pensó que trabajando más duro podría obtener más ingresos, por lo que comenzó su negocio de distribución de dulces en toda la república, lo que lo hacía viajar por todos lados, a todas horas y por un tiempo eso estuvo bien. Mientras más viajaba, más trabajaba y más vendía.

El problema llegó cuando sus viajes le requerían más dinero del que generaba. Pensaba que cada peso que obtenía podía utilizarlo en su persona como gasto de trabajo, lo que no estaría mal si no tuviera que volver a reabastecerse de dulces para seguir vendiendo. Él pensó que como trabajaba duro se merecía cada vez mejores cosas, por lo que compró un coche más lujoso y caro, se quedaba en mejores hoteles y tenía un gusto por comidas más caras.

De esa forma fue que rápidamente mi papá fue perdiendo sus ingresos y comenzó a endeudarse cada día más sin darse cuenta. Ese es el verdadero problema de los créditos, tanto en los coches como en las tarjetas, si no tienes planeado saldarlos en un tiempo establecido, mejor no los obtengas.

Pero no se preocupen, ahí no acaba la historia. Conociendo el mercado y viendo que tenía el agua hasta el cuello, además de conocer a los más importantes importadores y productores de dulces, mi papá al fin consiguió abrir su propio establecimiento donde ya no tiene que viajar y los gastos variables son mucho más controlados gracias a su despacho de contadores que contrató en  www.estrategiacontable.com.mx y gracias a ellos, mi papá jamás volverá a hacerse el loco con sus gastos.